viernes, 20 de agosto de 2010

¿Impostura? nº 1: Un soneto olvidado de Pedro Salinas sobre el psicoanálisis

Sabido es de todos que Pedro Salinas, egregio poeta y representante de la Generación del 27 fue también un especialista en idiomas. Licenciado en Filosofía y Letras, estuvo impartiendo clases de español en la Sorbona de 1914 a 1917, donde se doctoró en Letras. Dominaba el francés perfectamente y fue el primer traductor de Proust a nuestra lengua.


En 1915 se casó con una alicantina, Margarita, con quien tuvo dos hijos, Jaime y Soledad. En 1918 ganó la cátedra de la Universidad de Sevilla; entre 1922 y 1923 estuvo en Cambrige y regresó a España para reincorporarse a la Universidad de Murcia. En 1926 pasó a la de Madrid, donde, entre otros cargos, fue nombrado director de la Escuela Central de Idiomas, gérmen de nuestras acuales Escuelas Oficiales de Idiomas.

Mantuvo una apasionada aventura con una alumna norteamericana, lo que le llevó a un desatre familiar -Margarita intentó suicidarse- y se fue a Estados Unidos. A pesar de las dificultades, el romance continuó en tierras americanas hasta que su alumna decidió casarse con un compatriota suyo.
La Guerra civil le obliga a partir a Estados Unidos, donde moriría.

Todo esto es bien conocido por el grupo que conforma esta página web. Lo que se suele omitir es que Salinas fue un excelente padre y que pasaba la horas jugando con su hija. Ésta tenía un gato atigrado callejero al que había puesto por nombre Pluma. Entre padre e hija se estableció una complicidad extraordinaria en relación al felino. Inventaban las historias más variopintas y las sitaciones más rocambolescas cuyo protagonista era el micifú.

No en vano, el ambiente cultural de la época y la sabiduría del padre junto con la curiosidad de la hija, hicieron que el minino fuera nada más y nada menos que el creador y genio del psicoanálisis, el Dr. Sigmund Freud, razón por la cual el gatito fue nombrado durante un tiempo como el Doctor Sigmund Oedipus Pluma. Se le ocurrió a Salinas inventar un soneto en homenaje a tan docto personaje, para delicia de la niña.

No conocemos bien la fecha de su composición. El texto que les muestro a continuación me ha sido cedido por Ediciones Próxima, quien lo publicó en 2002. No se suele dar importancia a esta obrita, que nos muestra, sin embargo, un lenguaje pulido, una progresión articulada y un buen sentido del humor sin desmerecer de un buen conocimiento de la teoría y obras del sabio vienés.

Al doctor Sigmund Pluma
Soneto


Tumbado en el incómodo diván
mientras recuerdas todas las verdades
como una punta que va al imán,
desgranas una a una tus edades.

Detrás de ti tienes un personaje
que no ves, fantasmal, y que no escuchas,
inmóvil arbusto de tu paisaje,
contándole todas las cosas, muchas,

que en tu vida acaecieron : rezuma
la gran verdad que arranca la mentira,
sin que tú lo sepas: es la catársis

del doctor Sigmund Oedipus Pluma,
es música que nace de la lira
de su creación: el psicoanálisis.



"Texto escondido"

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada